Me llamo Míriam Peñas, y soy joyera, y como joyera, soy Miriam Penyas.

Soy de Valladolid aunque vivo en Barcelona desde hace muchos años, donde descubrí la montaña y la escalada. También es el lugar donde empecé a trabajar como educadora social (soy diplomada en ello), pero hace unos 5 años decidí dar un giro a mi vida laboral y me formé como joyera estudiando un ciclo superior, haciendo cursos y formándome de manera autodidacta. Y es hace poco más de un año cuando me he puesto de lleno con la joyería.

A todos los que estamos en estos “mundillos” nos mueve la pasión. ¿Cuál es la tuya?

Empecé tarde a escalar comparado con la edad que suele empezar la gente. Es un deporte y un estilo de vida. Me encanta la desconexión que se consigue en la naturaleza y más aún subida a la pared, ahí no piensas en nada más que en la roca y tú. Antes me encantaba la ciudad, el bullicio, la gente… ahora sólo quiero tener tiempo libre para escaparme a lugares donde no hay nada de eso.

La joyera Miriam Penyas entregándose a su pasión, la escalada. Surgere Magazine

De hecho, fue la necesidad de más tiempo para ir a escalar lo que me hizo dejar mi trabajo de educadora y empezar con uno que me permitiese un horario más flexible.

Háblanos de tus creaciones. ¿Cómo surgió la idea del Happy Moment?

La idea de las siluetas empezó con la de mi gato porque se cayó por la ventana y mi compañera de piso me ayudó a cuidarlo. En agradecimiento, decidí hacerle una joya de Julito (el gato). Y luego, lo compliqué una vez que hice una foto que me gustó mucho y pensé en representarla en metal por medio de varias siluetas, pero colocadas de forma tridimensional para conseguir volumen. Lo llamé Happy Moment in Metal porque es plasmar un momento en una joya, pasarlo del papel al metal.

Y a partir de calar (serrar metal a mano con una sierra) tantas siluetas me entró como una “adicción” a hacer cada vez más y cada vez más pequeñas, buscando un límite. De hecho, cada vez que miraba una foto o incluso un paisaje, veía Happy Moments por todas partes. Y siguiendo con las fotos, empecé a ver a las deportistas como un nuevo objetivo. ¿Y qué mejor joya que esa en la que sales tú? Puedes decir “tengo unos pendientes o un colgante de mi misma”.

Modelo surf de la joyera Miriam Penyas. SURGERE MAGAZINE

¿Qué materiales utilizas?

Utilizo plata y lo hago todo a mano. Empiezo diseñando la silueta con la foto, calo, sueldo, lijo y pulo. Incluso hago el packaging a mano con latas recicladas, de ahí Plata en Lata. Yo como mucho atún y a mi gato le encanta rebañar las latas (es su manera de ayudarme con el negocio… luego las limpio bien, ¡eh!)

Míriam Penyas en su taller de joyería. SURGERE MAGAZINE

Ya nos has hablado sobre los Happy Moments y su significado, pero además de eso, ¿qué tratas de plasmar en tus joyas?

En mis joyas intento reflejar la belleza, la plasticidad e incluso la elegancia del deportista mientras hace lo que le llena y le apasiona. Cuando me hacen un encargo concreto, lo que busco es que la persona se vea identificada con esa joya.

Modelo skate de la joyera Miriam Penyas. SURGERE MAGAZINE

¿Quién son tus clientes?, ¿qué tipo de personas te encargan esas joyas?

Las personas que me encargan estas joyas son deportistas o gente cercana a ellas.
No todo el mundo quiere salir en ellas, algunas personas les gusta también llevar la joya de una deportista a la que admiran, por ejemplo.
El último encargo que he tenido ha sido el de una madre que quería unos pendientes de sus hijas gimnastas.

Obra de Míriam Penyas inspirada en una gimnasta. SURGERE MAGAZINE

Una snowboarder –Astrid Fina– muy simpática me pidió unos pendientes, y fue un encargo un poco especial porque ella es paralímpica. Al final, entre las dos conseguimos un diseño que me pareció muy bonito.

Obra de Míriam Penyas realizada por encargo de la snowboarder Astrid Fina. SURGERE MAGAZINE

¿Crees que son una extensión de nosotros mismos? Es decir, no sólo un complemento, sino una forma de expresarnos… Por ejemplo, el surfista que fuera del agua, en la oficina, quiere seguir sintiendo cerca, de alguna manera, su pasión.

Nos gusta llevar ropa que represente nuestros gustos como grupos de música, películas, ciudades por las que hemos pasado, etc, pues ¿por qué no una joya? Y si tú, sutilmente, eres su protagonista o le das un significado a esa joya, el circulo se cierra y se crea un vínculo entre la joya y la persona que la lleva ¡Genial!

Modelo snowboard de la joyera Miriam Penyas. SURGERE MAGAZINE

Para más información sobre las obras de Míriam, no dudéis en visitar su página web Miriam Penyas Joyería  donde podréis ver algunas de sus creaciones y hacer vuestros encargos.

Helga Molinero / Twitter: @HelgaMolinero