Cuando Tony Hawk, Chris Cole, Rob Dyrdek o Nyjah Huston hablan de ti con palabras de admiración, de esa sincera, de la que acompaña una sonrisa en la mirada, es que algo estás haciendo bien y eso es lo que le sucede a Israel Dejen ( Megabiskate )

Israel vive en un pueblo rural situado en el corazón de Etiopía, en una de las zonas más pobres del planeta. De pequeño, se levantaba a las 3 de la mañana y caminaba quilómetros descalzo para poder conseguir una barra de pan para su familia. Su padre le llamaba Megabi, una palabra etíope usada para referirse a alguien que da vida a los demás.

Por algún motivo –destino, azar- Israel pudo estudiar un tiempo en Suecia. Allí descubrió algo extraordinario, algo que nunca antes había visto, ni mucho menos probado: una tabla de madera, con dos ejes, cuatro ruedas y empezar a practicar skateboarding.

Cuando regresó a Etiopía, consciente de la gran oportunidad que él había podido disfrutar, miraba a los niños y niñas de su pueblo. Para ellos el futuro pasaba por quedar atrapados en las grietas del sistema. Sin embargo, Megabi descubrió a unos pequeños deslizándose por las calles con unos trozos de plástico de viejas botellas atados a los pies.

Y saltó la chispa que encendió el fuego, un fuego que hoy se llama Megabiskate. Una llama que arde en los corazones de centenares de niños y jóvenes etíopes que han encontrado una esperanza, una ilusión, un sueño.

Israel decidió construir una pequeña rampa de madera en su casa, la primera de Etiopía, y con un solo skate, el suyo propio, abrió las puertas de su morada a todos cuantos quisieran soñar sobre ruedas, y alejarse de los problemas y peligros de esas calles. Lo que empezó como un pequeño grupo, 11 años después es una enorme familia, donde sus miembros y toda la comunidad que les rodea, tienen esperanza y cuentan con oportunidades de desarrollo personal, educativo, económico. Más que eso, Megabiskate es una inspiración para todo el mundo.

La película “MEGABI” muestra la historia de Israel, las luchas de la pobreza, historias de redención, y la forma en que una tabla prendió la llama en un pueblo, mientras que indirectamente inspiraba un movimiento global.

Esta película es verdaderamente “una historia de esperanza a través del SKATEBOARDING”.

“Siempre sueña en grande. Siempre piensa en positivo.” – Israel Dejene –  

Por Helga Molinero / Twitter: @HelgaMolinero